245. LA LEY DEL SILENCIO

245. LA LEY DEL SILENCIO

Los caciques que siguen dando miedo
pretenden que obedezcan humillados
sus vasallos, obreros y parados,
mientras tocan su labio con el dedo.

Ha de tronar en mi trasero un pedo
por todos los banqueros indultados
que pagamos los pobres sin ducados
presos como Francisco de Quevedo.

Rodeados de putas y bastardos
me cago en el mismísimo demonio
afinando mis versos y mis dardos.

Que sus blasones, predios, patrimonio,
dominan los melones y anacardos,
Julio César, Pompeyo y Marco Antonio.

José Luis Guillén Lanzas, 5 Febrero 2018
333sonetos.wordpress.com

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